lunes, 24 de septiembre de 2012

Empatía II, Cantinflas, El analfabeto


Como continuación a la última entrada del blog sobre Empatía traigo hoy el asunto de las relaciones laborales usando un vídeo de una escena genial de una película de Mario Moreno, Cantinflas.

La escena contiene mil y un mensajes.

Me gustaría que quien lea esta entrada dejase algún comentario sobre las conclusiones que saque al verlo: relaciones laborales, el poder, la ignorancia, la inteligencia, recompensa, colectivos laborales, humor, maldad humana, moral, giros lingüísticos, Sociología...todo en uno.

La escena. De la película titulada El analfabeto (1961). Argumento y elenco de actores en este enlace de la Wikipedia.


4 comentarios:

Ángeles Gómez dijo...

Qué quieres que te diga Bruno: genial, como siempre este Cantiflas:-) Gracias amigo pues era de los favoritos de mi padre y mío también!

Marian Navarro dijo...

Bueno, al presentar la escena ya lo dices todo:"genial".
El hombre ignorante de libros y cartillas pero repleto de sabiduría popular que Cantinflas suele representar, frente al cultivado egoísta, prepotente y deshumanizado que utiliza su saber en medrar y divertirse a costa de quien considera inferior.
Me quedo con un mensaje ingenuo, pero eficaz: el dinero extra que le "regalan" es poco para invertir e intentar hacer negocio con él (el pobre trabajador nunca sale de pobre) pero servirá para mejorar en sus condiciones de vida (el vestidito para la madrina o su cambio de vestuario -limpio pero desastrado-). En fin, a mí que me gustan tanto las máximas: "pobre, pero honrado".
Conclusión: carne de cañón para que otros hagan su agosto a costa de esa honradez (el jefe quita al otro la mitad del sueldo 6 meses, y "generosamente" le da 1000 pesos, que seguro recibirá duplicado por el otro lado).
En fin, no sé si me he extendido demasiado... pides comentario, y te lo doy :) Un abrazo

Bruno Marvizón dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

Hay muchísimos más mensajes, a mi entender, en la escena. Si lo llevamos al mundo empresarial, arios personajes -con sus perfiles y actitudes- retratan perfectamente algunos tipos de personas que a veces se encuentran en las empresas.

Desde el honrado trabajador que es recompensado (estimulado) por el jefe, hasta ese tipo de personas envidiosas de los logros de los demás.

Como la vida misma, podríamos decir.

Miguel A. Valderas dijo...

Veo varios roles en el vídeo:

EL INGENUO: Cantiflas representa a aquellas personas que actuan de buena fe, que no tienen prejuicios ni se dejan llevar por etiquetas, ya que cree que "todo el mundo es bueno hasta que demuestre lo contrario". La ingenuidad es inocente, pero ser ingenuo no es ser permisivo. Es simplemente querer ver el mundo desde una óptica simplista, para minimizar el impacto de la complejidad de la existencia. El ingenuo también cree en la justicia, y en la justicia siempre hay alguien beneficiado contra alguien perjudicado. Como en el fútbol, o se gana o se pierde, pero el empate no es "ganancia para todos".

EL ABUSADOR: Es el que empieza la broma. Corresponde a ese tipo de personas que tiene la feliz idea de pasarselo bien a costa de la felicidad de otro ser humano. Existen abusadores en el trabajo, en el hogar, en los compañeros de colegio... El abusador está relacionado con una posición de fuerza que, a priori, le coloca por encima de los más cercanos a él, y utiliza esta posición para realizar actos en su beneficio y para alimentar su egocentrismo. Él es quien manda en su reducido universo, y tiene que ejercer ese mando a menudo para no perder su posición de poder. El gran problema es que, al igual que con los depredadores naturales, mantienen su estatus hasta la llegada de otro más fuerte a ese reducido ámbito de movimiento, transformándose el abusador en la siguiente figura...

EL ADULADOR: Vive para agradar y magnificar al abusador, ya que esta forma de actuar le facilita cierto margen de beneficio dentro del universo reducido del Abusador. Es conformista e inmovilista, ya que, cualquier cambio en su habitat requiere de volver a presentar halagos y trabajar para ganarse el favor del nuevo líder, siempre con la incertidumbre de ser aceptado en la manada. Con tal de mantener su posición, accede a cualquier plan planteado por el líder temporal, desdeñando y perdiendo por el camino su dignidad como persona.

EL PODEROSO: El jefe actua como juez y jurado de sus súbditos. Es un rol heredado del sistema feudal, en el que no cabe el diálogo entre partes, ya que este personaje está por encima de todo lo demás. El Poderoso (director, rey, señor feudal, etc.) actua con el convencimiento de que ninguno de los que están por debajo de su nivel le puede enseñar nada. Está tan convencido de que sabe cual es la verdad, que no duda ni un minuto en establecer los hechos y depurar responsabilidades. Esta autoimpuesta infalibilidad suele llevar a este tipo de personas a decidir con aire de superioridad sobre el destino de otras personas. Asímismo, suelen ser paternalistas humillantes, de forma que no admiten una respuesta de dignidad contraria a sus decisiones. Como el amo le decía a su esclavo: "Yo sé lo que es mejor para ti".

Podría escribir más, pero no quiero abacar todas las reflexiones. Un abrazo, hermano.