lunes, 24 de mayo de 2010

IPad para eurodiputados

Desembarca el nuevo IPad de Apple en Europa y qué mejor sitio que en la Eurocámara.

Este organismo europeo va a gastar cinco millones de euros en este nuevo invento (el precio de cada IPad ronda los 590 euros) para que sus 736 eurodiputadas señorías -algunas muy engachadas al IPhone- y dentro del proyecto de movilidad de la oficina administrativa del Parlamento Europeo estén mucho más conectadas, según comenta hoy el Times y acabo de leer en Libertad Digital.



Los eurodiputados disponen de ordenadores portátiles comprados recientemente a Hewlett Packard, pero algunos de ellos se han quejado diciendo que es un armatoste comparado con el IPad. Pobrecitos eurodiputados.

Dos preguntas tengo: ¿Saben todos los eurodiputados usar estos aparatos y sacarles rendimiento? Lo dudo, lo dudo, lo dudo. Como dice la letra del bolero.

La segunda pregunta, ¿No estábamos en crisis o es que esta no afecta a los políticos?

P.D.: Los hay de derechas, de izquierdas, verdes, del partido pirata, euroescépticos y Maleni Alvarez Barajas es mu' grande, pero curiosamente todos están de acuerdo a la hora de trincar todos los meses del dinero público, que como dijo una iluminada ministra de España no es de nadie.

Edito:

He de rectificar un dato y ampliar mi comentario con otro.

Primero y como recoge hoy el diario El Mundo, el coste que decía el Times no cuadra ya que este no llega al medio millón de euros y que este gasto ha de ser aprobado e incluido en los presupuestos del 2011.

O el periodista del Times es un euroescéptico o está pagado por Apple o alguna empresa de la competencia. O, quizás, es un periodista muy malo, que de todo hay en el gremio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has equivocado de carrera. Hazte político y verás la vida de otra manera. El lema lo podrían copiar de la ONCE: métete a político y empieza a ver la vida desde el otro lado.
JAM

Portalero dijo...

José Antonio:

Creo que no podría dedicarme a la política pues no me gustan las mentiras y no podría dormir por las noches sin tener mi conciencia tranquila.

Soy un romántico, ¡Qué le voy a hacer! :-)