jueves, 15 de octubre de 2015

Músicos: impuestos, derechos y obligaciones


Antes de nada, he de puntualizar que no soy licenciado en Derecho ni asesor fiscal ni laboral. Lo que escribo aquí es de forma muy general sin entrar en problemáticas particulares o puntuales.

En estos meses y tras la creación de AMUSE (Asociación de Músicos de Sevilla) he visto de forma más cercana los diferentes problemas que tiene el que se dedica o se ha dedicado profesionalmente a la Música.

No me refiero al docente que es titulado en alguna especialidad musical y que imparte clases en un conservatorio de música, en un colegio o una academia. Esos, aunque tengan el título de músico, son docentes que se dedican a la enseñanza y se rigen por leyes y normativas diferentes al trabajador autónomo (trabajador por cuenta propia) o al trabajador por cuenta ajena (el que es contratado) "que hace Música", bien como instrumentista, arreglista musical, concertista, productor discográfico o empresario de eventos musicales/artísticos.

Muchos que se han dedicado a la Música de una manera más o menos profesional llegan a la edad de jubilarse y se dan cuenta de que no han cotizado en la Seguridad Social y, en consecuencia, no tienen derecho a recibir una pensión de jubilación.

Lo siguiente que quiero comentar es que observo que hay una total desinformación y mucha picaresca (intrusos y demás especímenes) por parte de mucha gente que se dedica a esta profesión.

El que se dedica o quiere dedicarse a la Música y más si quiere ganar dinero tiene la obligación de conocer y cumplir las leyes y normas que regulan esta actividad profesional. Al igual que, por ejemplo, un taxista, un kioskero, un albañil o un broker de bolsa, debe conocer las que le incumben en el ejercicio de su actividad profesional. Recuerda que el desconocimiento de la ley no te exime de la responsabilidad de cumplirla.

Hacienda e impuestos.-

En el momento que hay una transacción económica (sea mediante el pago en metálico, con cheque, por banco, etc) por realizar un "bolo", concierto, grabación en un estudio, etc., existe una relación laboral y/o mercantil sujeta al pago de impuestos. Es responsabilidad de todos. No voy a entrar en "es que los políticos son unos chorizos", "es que hay mucha corrupción" y tal y cual. Es cierto lo de que "Hacienda somos todos" (y cada uno), que hay inspecciones de trabajo, y que imponen multas económicas. Lo del actual IVA "cultural" del 21 por ciento es otro tema, que es político, que la Unión Europea al día de hoy no permite que sea inferior al 10 por ciento y otros asuntos y decisiones de los políticos que no voy a entrar en ellos.

Seguridad Social.-

El pago de una cuota fija (el que es trabajador autónomo) o variable (si hay contrato de por medio y este es por horas, días o semanas) es algo por el bien del músico y el de toda la sociedad. Lo explico a continuación.

- Si pagas o el que te contrata paga por ti la parte correspondiente a la Seguridad Social: si tienes una enfermedad o un accidente tienes derecho a la asistencia sanitaria pública. Contribuyes a tu propia jubilación, a pagar las pensiones de los actuales jubilados y, así y entre otras cosas, poder reclamar el derecho a recibir una pensión de jubilación pública cuando te jubiles (el asunto del futuro de las pensiones es otro tema en el que no voy a entrar porque no conocemos cómo será el futuro y el sistema dentro de unos años).

- Si no pagas o el que te contrata no paga por ti la parte correspondiente a la Seguridad Social: Si tienes una enfermedad o un accidente laboral ya te puedes ir olvidando de que se te atienda. "¡Es mi derecho porque vivo en España!". Error. No tienes derecho a recibir un beneficio que pagan otros y tú no pagas. Olvídate de recibir indemnizaciones por tener secuelas debido a ese accidente o recibir dinero y atención médica por una baja por enfermedad, vete preparando para la posible sanción económica por trabajar sin estar "dado de alta" en la Seguridad Social (revisan hasta cuatro años atrás) y otras consecuencias, como por ejemplo, tener que ir a un médico privado. Y este cuesta una pasta. Te lo digo por propia experiencia.

No hay trabajo, pagan poco y esto es lo que hay.-

¿Me lo dices o me lo cuentas? Estamos viviendo tiempos en que el músico -como muchos otros trabajadores- tiene que ser emprendedor. Crear su propio puesto de trabajo (formando grupos musicales con otros músicos, componiendo, haciendo arreglos musicales, dando clases particulares, organizando sus propios conciertos o entrar a formar parte de giras que hacen empresas privadas o que promueven algunas entidades públicas, etc) son salidas profesionales para el que quiere vivir de la Música o de lo que sea. Son pocos y escasos los que no tienen que buscar trabajo porque -por su valía o lo que sea- están en el mercado y los llaman para trabajar teniendo así un flujo continuo de trabajo e ingresos. Así que ¡Mueve el culo, chaval!

En resumen. Todos somos libres de hacer "Música" (aunque nos parezca que algunos sólo hacen ruido; eso entra en el gusto y la estética de cada uno). Pero ten claro que si hay dinero de por medio y si eres profesional -o semiprofesional, pluriempleado o simple aficionado que quiere subirse a un escenario- tienes derechos, sí: pero también obligaciones.

Fotografía: thenationalforum.org

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