viernes, 15 de octubre de 2010

Adiós, España. Adiós

Uno puede vender su alma al diablo. Vale. Allá él.

Uno puede vender a su madre. Mal hecho, pero queda en un asunto familiar... más o menos.

Lo que uno no se puede hacer -si además gobierna un país- es vender el alma y las madres de los demás en beneficio propio. Hacer eso se llama prevaricación. Y es un delito.

Cuando por mantenerse en el poder, controlar -y tirar por la ventana- el dinero que es de todos y ningunear a la inmensa mayoría de una nación por una minoria eso se llama "Dictadura", aunque se dé dentro de una Democracia o como se le quiera llamar a lo que vivimos en España.

Pedro Solbes (¡Oh! ¡Don Pedro Solbes!) cuando era el responsable de la economía española antes de irse recolocado a un organismo europeo que no hacen nada pero que cobran una inmensa pasta todos los meses, vendió el 20 por ciento de las reservas de oro de España, pues según el, el oro ya no era un activo. Luego y con la crisis mundial, el oro al día de hoy vale el doble. Menos mal que este era el que sabía de Economía, y que no hablaba de brotes verdes, como hace su sucesora.

A Venezuela (léase "Hugo Chávez") le regalamos todos los días cientos de miles de euros. Sí. Tal como se lee y escribí en este blog hace ya dos años (1). El gobierno de España, con el fin de suavizar las relaciones con aquel país tras el "¿porqué no te callas?", decidió hacer el negocio del siglo: comprar diariamente 10.000 barriles de petróleo venezolano a 100 dólares el barril. El precio de este en los mercados desde hace dos años nunca ha subido por encima de esos 100 dólares.

La guinda de hoy es el pacto al que han llegado PSOE, Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria para mantenerse en el poder -siguiendo controlando y malgastando el dinero de todos los españoles - y con el fin de perpetuar a Rodríguez Zapatero y a sus secuaces en el gobierno.

Y es que con este pacto, el gobierno vende un poco más otra parte del alma de España y a las madres del resto de de los españoles, como leo en ElMundo.es. (2)

Tras los años de mantenerse a base de pactos en el gobierno de una gran nación como es esta (o era) y destruirla el actual presidente del gobierno, pasará a la Historia con el nombre de Atila Zapatero I, el hijo del viento y de su putatita madre tierra que no pertenece a nadie, pero que vendió el alma de España y las madres de los ciudadanos con tal de mantener algo insostenible y no de recibo: su deformada forma de pensar.

Adiós, España. Adiós.

En este blog:

(1) Precio del barril de petróleo y el oro.

En el diario El Mundo:

(2) El Gobierno se garantiza la estabilidad hasta 2012 tras pactar con PNV y CC.

1 comentario:

Antonio dijo...

Bruno con 2 egg, ahi esta el tio, te has quedado corto¡¡¡

Un saludo de Antonio Nieto